1. Domicilio de Contacto
El domicilio de contacto es la dirección que se proporciona para recibir comunicaciones generales. Es comúnmente utilizada para fines prácticos y puede ser la dirección personal de una persona, donde se reciben cartas o paquetes. No tiene implicaciones legales como el domicilio fiscal, pero es fundamental para estar al día con la correspondencia relacionada con el negocio.
2. Domicilio Fiscal
El domicilio fiscal es la dirección que se registra ante las autoridades tributarias y fiscales, como la Agencia Tributaria o el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Este domicilio es importante para la gestión de impuestos, presentación de declaraciones fiscales y cualquier tipo de notificación legal relacionada con la situación tributaria de una empresa o persona. En términos sencillos, es la dirección oficial a efectos fiscales.
3. Domicilio Social
El domicilio social es la dirección oficial de la empresa según consta en los estatutos sociales de la sociedad. Esta dirección se utiliza principalmente para notificaciones legales, trámites de constitución de la empresa y otros procedimientos administrativos. Aunque en algunos casos puede coincidir con el domicilio fiscal, el domicilio social es más una dirección formal donde se realizan los actos jurídicos de la empresa.
4. Domicilio Comercial
El domicilio comercial es la dirección donde una empresa realiza sus actividades comerciales, como la atención al cliente, ventas o recepción de mercancías. Si bien puede coincidir con el domicilio social o fiscal, en muchos casos es diferente, especialmente en negocios que operan en lugares distintos a donde están registradas legalmente. Por ejemplo, un comercio o una tienda puede tener un domicilio comercial diferente al domicilio social o fiscal.